Un zapato a la medida

Autor: fernandoaliste 5 Comentarios

Cuando se busca un zapato, normalmente se mira la apariencia. En gustos no hay nada escrito, sin embargo la estética es, para cada quien, un factor preponderante al momento de elegir. Pero también resulta vital que sea cómodo. ¿Ha caminado alguna vez con un calzado incómodo? Mucha gente, después de haber comprado un bonito par, lo coloca en una horma, estructura que acomoda y amolda el zapato para que calce perfecto en el pié, para que no le incomode en lo más mínimo.

El jueves 02 de septiembre de 2010 a las 10:57 am, la  agencia de noticias Reuters publicó las siguientes declaraciones del físico británico Stephen Hawking:

“Dios no creó el Universo y el “Big Bang” fue la consecuencia inevitable de las leyes de la física”.

Sobre los dichos de Hawking podríamos decir, “nada nuevo bajo el sol”. El físico de 68 años, que pasa sus días en una silla de ruedas y se comunica a través de un sintetizador, ya había declarado en ocasiones anteriores, que la ciencia y la teología creacionista no eran compatibles.

Sus afirmaciones han ido mutando con el tiempo, acercándose cada vez más a la científica, con esencia evolucionista.

Es conveniente revisar algunas de sus declaraciones:

  1. “Simplemente no era necesario creer que Dios había intervenido en el Big Bang”.
  2. Si descubriéramos una teoría completa, sería el triunfo final de la razón humana, porque así conoceríamos la mente de Dios” (Una breve historia del tiempo- 1988).
  3. 3. “Eso convierte a las coincidencias de nuestras condiciones planetarias -un Sol único, la afortunada combinación de la distancia Tierra-Sol y la masa solar-, en una evidencia bastante menos destacable y bastante menos convincente de que la Tierra fue diseñada cuidadosamente sólo para agradarnos a los seres humanos“.

Al revisar las frases de Hawking nos percatamos de algunas sutilizas que llaman bastante la atención. En la primera declaración distinguimos que el físico expresa que Dios no es necesario para el Universo, distanciando al Creador a partir de una concepción de pensamiento humanista, ratificada posteriormente en su segunda declaración de la publicación del año 1988 (Una breve historia del tiempo).

De la misma manera ocurre con la tercera declaración con respecto a que “la tierra fue diseñada cuidadosamente sólo para agradarnos”, algo que es verdad, ya que Dios sí creó cuidadosamente todas las cosas, pero no para “agradarnos”, sino para cumplir un objetivo mayor.

Sin embargo también declara que si la teoría se completa, “conoceríamos la mente de Dios”.

El libro de Isaías en el capítulo 14 versos  12 al 14, nos aclara que este es nada más ni nada menos que el espejo de una antigua aspiración, que comienza en el libro del Génesis, para la historia humana, pero que desde mucho antes se anida en el Universo. El mismo del que Stephen Hawking nos habla y en el cual pone su esperanza.

“Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” (Génesis 3:4,5).

El pensamiento y dichos del británico, no son más que el fiel reflejo de lo que El Enemigo (Satanás), busca que el hombre practique, que finalmente tiene como objetivo desviar, confundir, separar a la humanidad del sagrado vínculo que Dios estableció desde el principio con sus criaturas.

Lo mismo que él anidó en su corazón desde antes de la fundación del mundo. Una criatura de Dios se empeña en ser igual a su hacedor.

“¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana!  Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.

Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte, sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” (Isaías 16: 12-14).

Hoy podríamos preguntarnos: ¿Qué zapato calza Stephen Hawking?

Un zapato a la medida de un hombre cuya única esperanza es:

¿Buscar explicación de la vida en la nada? ¿Seguir analizando el cosmos desde su silla cibernética esperando el día en que el Universo lo lleve al descanso, y ser parte de un nuevo Big –Bang, quizás quién sabe cuándo? ¿O simplemente hacer que el Universo, el mismo del que habló Jehová en el libro de Job capítulo 38, se acomode a la horma de su pié para poder seguir avanzando por su futuro sin esperanza de vida?Stephen Hawking, Físico británico.

Por Fernando Aliste C.

5 Respuestas so far.

  1. sebalatorre dice:

    Excelente articulo feña! muy weno, no había reflexionado en varios puntos que tocaste.

  2. Nico dice:

    como siempre feña sorprendiéndonos con sus análisis!
    muy bueno!

  3. Tobal dice:

    Tema interesante.
    Puntos que son bastantes buenos para hacer una conversación.
    Estamos más que claros que este hombre no sabe que hacer.

  4. Soley dice:

    Buen comentario! feña! Felicitaciones!


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